Jasper Johns aterriza en Bilbao: la bandera como enigma

El 29 de mayo el Guggenheim Bilbao levantó el telón de Jasper Johns: Night Driver, una retrospectiva de 134 obras que abarca siete décadas y permanecerá abierta hasta el 12 de octubre. Es una de esas muestras que un museo programa para recordar por qué existe: revisar a fondo a uno de los artistas que reescribió la gramática de la pintura del siglo XX.

Johns tomó lo más reconocible —banderas, dianas, números, mapas— y lo vació de evidencia. Al pintar la bandera estadounidense en encáustica, no la celebraba ni la denunciaba: la suspendía en un limbo donde el signo deja de funcionar y se vuelve superficie, materia, duda. Ese gesto, hijo tardío de Duchamp y padre del pop, sigue siendo incómodo precisamente porque se niega a decidir qué significa.
Que esta relectura llegue a Bilbao en 2026, en plena saturación de imágenes generadas por máquinas, tiene su ironía. Frente al ruido visual contemporáneo, Johns propone lo contrario: detenerse ante un símbolo gastado hasta que vuelva a parecer extraño. “Night Driver” no es nostalgia, es un manual de sospecha.
Referencias: El Tiempo · Museo Guggenheim Bilbao
Imagen destacada: Museo Guggenheim Bilbao, foto de MykReeve vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).