Gilla Band reaparece: el ruido vuelve a tener forma

Mayo dejó una señal que muchos esperaban: Gilla Band publicó el primer adelanto de su largamente postergado nuevo álbum. La banda irlandesa, referencia obligada del post-punk abrasivo, regresa con su receta intacta: guitarras que suenan a maquinaria averiada, voces al borde del colapso y una producción que trata la distorsión como instrumento de precisión, no como accidente.

No están solos en el repunte. El mismo mes vio a Yu Su entregar Foundry, seguimiento de su celebrado Yellow River Blue, y a Kelela anunciar new avatar. Entre el ruido orgánico de Gilla Band y la electrónica acuática de Yu Su se dibuja un mapa donde lo experimental ya no es periferia: es el centro de gravedad de una temporada exigente.
Lo interesante del retorno de Gilla Band es que su estridencia nunca fue provocación vacía. Hay arquitectura en ese caos: estructuras que se tensan hasta romperse y vuelven a armarse. En una época que premia lo pulido y lo algorítmico, su ruido suena casi como un acto político: la reivindicación de la textura, del error con intención.
Referencias: The Quietus · Bandcamp Daily · DJ Mag
Imagen destacada: público en concierto, Pol’and’Rock Festival 2019, foto de Łukasz Widziszowski vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).